Hubo una época de mi vida en la cual me sentía devastado, no tenía ánimos, no me preocupaba por mí mismo ni por los demás, no esperaba nada bueno día a día, solo me interesaba llegar y aislarme de todo.
Un día desperté y me sentí extraño, el clima, la personalidad de todos era diferente, fui a la universidad como siempre pero nada era igual, incluso escuchaba ruidos extraños, murmullos, creí que era idea mía así que no preste atención, seguí mi día como si nada y así hasta la hora de dormir.


